Pero hoy tenía que volver, y ¿qué marco este regreso? La apertura de mis ojos hacia nuevos horizontes, descubrimientos ya descubiertos pero, hasta hace muy poco, no por mi.
Para ser sincera, no creo en el horóscopo, ni en la numerología, la lectura de cartas y demás formas de "adivinarte" tu presente, pasado y futuro, pero…
Domingo, seis de la tarde, hambruna increíble, esperando a que el agua se decida a estar a punto para el cafecito.¿Qué podes llegar a hacer mientras aquel deseo se concreta? Buscarte inconscientemente una distracción que:
a) Este cerca; de no ser así, lo estarías haciendo de manera consciente
b) No requiera un esfuerzo mental; recordemos que aun estamos con el bagre picando y nuestras energías no abundan como para estar gastándolas en un sudoku.
c) No te enganche demasiado. No te pongas a mirar una peli porque se te pasa el agua y ¡qué copado! ahora tenés que esperar a que el agua se enfríe!!!
d) Satisfaga tu necesidad, clave
Teniendo todos estos factores en cuenta, ahora pensemos qué podría llegar a ser.
...
Nada?
...
A ver, pensá un poquito mas
Dale negri, tres horas
Qué?
Ya la tenés?
SI!!
La revistita de
Pero ojo, no la agarraste para hacer un paneo general, ni para leer la nota de tapa. Entonces, ¿qué hiciste? Claramente te fuiste directo a la parte del horóscopo.
En mi caso, a pesar del supuesto nuevo signo ofeleo, ofinco o no se qué que cambio todas las fechas, piscis.
¿Con qué me encuentro?¡Buenas nuevas! Según parece, "final de las malas experiencias (felanga la tenes bien avanchi), llegará por fin el amor a tu vida". Diviiiiiino y ahí la inevitable sonrisa de "el destino se puso la 10", estoy como quiero, este es mi mes.
Che negri, ¿no era que no creías en estas cositas? Y ahí esta el tema, creemos cuando nos conviene porque, obviamente, cuando agarre y lea que el nuevo objetivo del mes de los planetas es arruinarme la vida ¿sabés qué voy a hacer con el horóscopo? Exacto. Y eso habla de una gran falta de fortaleza en la opinión personal humana; Bueno, medio exagerada jeje, por lo menos en la mía. ¿Te creo o no te creo Venus? Contame como viene la mano y vemos. Y bueno,nos vamo’al palo ¿no?
Hablando de lecturas y supuestos “poderes” mágicos, ¿por qué ellos?, ¿por qué no todos? Y no es que me sienta como una simple muggle ni mucho menos pero ¿acaso soy la única que encuentra características similares entre todos los seres dotados del don de adivinarles el futuro a completos desconocidos? Inevitable la presencia de llamativos rasgos faciales, como pueden ser una verruga, muchas veces acompañada por vello, un grano inexplotable de incalculable diámetro, unas cejas considerablemente pobladas, cuya cantidad de pelo parece aumentar junto con la fama de quien las posee, hasta llegar a la unión total, unos dientes extrañamente ordenados, un bigote visible desde la entrada de su sala de “trabajo” hasta su trono de “adivinanzas” y unos ojos saltones, entre otros (¿guardaran allí su gran don?); también podemos señalar unas peculiares manos, por lo general caracterizadas por su falta de nutrición, ya que suelen ser muy flacas, con uñas kilométricas y su lento movimiento sobre las cartas; un estilo que podría definirse como indio-bohemio-adivinosalidodelalamparitamagica y, finalmente, una notable cara de chanta que te deja con una sensación de la gran estafa por un tiempo considerable. Igualmente, a pesar de la clara postura que tengo frente a esta actividad, aun no he perdido mi capacidad de asombro cuando un conocido me cuenta su experiencia personal tras la visita a un(a) adivino(a), quien aparentemente logra sacarle la ficha al toque: conflictos familiares, problemas económicos, pareja inestable, novio haragán… ¿Será tan difícil adivinar?